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miércoles, 27 de junio de 2012

III Jornada cultural y día de Santa Fe

El día de Santa Fe y la III Jornada cultural sobre su ex-monasterio se desarrollaron con gran éxito de participación lo que demuestra que el conjunto monumental cuenta con el apoyo académico y el respaldo social necesario para que se consiga el objetivo de recuperar el ex-monasterio de Santa Fe.

Los actos programados estuvieron dirigidos a todo tipo de públicos y la reivindicación cultural y social se entremezclaron para llamar la atención sobre el maltrecho monumento cisterciense y para buscar soluciones que frenen su deterioro y le den un uso.



El primer acto comenzó en el barrio de Casablanca, distrito al que pertenece el ex-monasterio de Santa Fe, desde donde partió un grupo de caminantes que recorrerían los 8 km que hay hasta Santa Fe, guiados por Elena Sanclemente y haciendo paradas en La Junquera, Cuarte de Huerva y Bodegas Rhey. Paralelamente, en una sala acondicionada del Restaurante Monasterio de Santa Fe, se abriría el ciclo de conferencias de historiadores del arte y arquitectura con bastante afluencia de público. La doctora Elena Barles de la Universidad de Zaragoza explicó las vicisitudes históricas y artísticas de las cartujas aragonesas de La Concepción, Aula Dei y de las Fuentes, para mostrar sus paralelismos con Santa Fe. Le siguió la profesora Natalia Juan del campus de Teruel que, a través de numeroso material fotográfico, repasó las distintas recuperaciones de monasterios y edificios religiosos que se han llevado a cabo en toda Europa, analizando las restauraciones y la adecuación a usos hoteleros, culturales o residenciales. Todo ello para que los asistentes soñaran con la recuperación del ex-monasterio de Santa Fe. Tras esta intervención, el arquitecto oficial de la basílica del Pilar, Teodoro Ríos, disertó sobre las pautas a seguir para recuperar el ex-monasterio de Santa Fe, basándose en un estudio de conjunto, no sólo de la iglesia monacal, y anteponiendo un plan especial urbanístico que reordenara los espacios e hiciera factible una restauración con garantías. Por último, como colofón al ciclo de conferencias, el profesor Santiago Ruiz de Temiño, coorganizador de la jornada cultural, desgranó su trabajo fin de máster sobre el monasterio de Santa Fe y nos hizo un adelanto de su publicación de conjunto que en breve verá la luz de la mano de Institución Fernando el Católico.



La comida popular congregó a más de 180 comensales de Cadrete, Cuarte y Zaragoza que, al resguardo de la fachada norte de la iglesia del ex-monasterio, disfrutaron de una sombra centenaria y debatieron animadamente sobre el futuro de su monumento. Tras la comida, la propietaria de una parte de la iglesia y el claustro del ex-monasterio abrió la verja que da acceso a su propiedad y permitió que en grupos de 30 personas se hicieran hasta seis visitas guiadas por Santiago Ruiz de Temiño y Héctor Giménez del sagrario de la iglesia barroca (antigua capilla de San Lorenzo donde se oficiaba misa hasta hace unas décadas), de los restos del claustro y del interior de la cabecera y el crucero de la iglesia (desde una verja porque el riesgo de derrumbes no permite más) La expectación que causó esta primera visita pública del interior del ex-monasterio puede explicarse por la cercanía y a la vez lejanía que existe entre los vecinos de la zona y el monumento, pero la importancia de la iglesia de Santa Fe, aun en su deterioro, no defraudó a nadie.



Tras las visitas guiadas los asistentes se trasladaron de nuevo al Restaurante Monasterio de Santa Fe para participar en una mesa redonda moderada por el presidente de la asociación de vecinos Narciso Samaniego y compuesta por la alcadesa de Cadrete, María Ángeles Campillos, los concejales de Cuarte de Huerva, Bizén Fuster y Eduardo Alfonso Lecha, la presidenta de la Junta Municipal de Casablanca, Leticia Crespo, la propietaria de una parte de la iglesia del monasterio, Marisa Hellín y la presidenta de la asociación cultural Monasterio de Santa Fe de Huerva, Carmen Morte. Todos mostraron su apoyo a la recuperación del ex-monasterio y Bizén Fuster informó sobre el proyecto presentado a la Diputación Provincial de Zaragoza para conseguir financiación para la primera fase de restauración. Se echó en falta la presencia del director general de patrimonio cultural, Javier Callizo, que no pudo asistir y es una pieza fundamental del puzzle que representa el ex-monasterio. La propietaria presente en la mesa redonda se mostró abierta a cualquier propuesta que detenga el deterioro de la iglesia y la alcaldesa de Cadrete indicó que compete a los tres municipios velar por este patrimonio.



Para finalizar los actos, en la capilla de San Lorenzo, ubicada en las antiguas escuelas de Santa Fe, el grupo de canto gregoriano Schola Domus Aurea, dirigido por Luis Prensa, reprodujo fielmente el canto litúrgico  cisterciense de vísperas oficiado los domingos, extraido de los cantorales del monasterio de Santa Fe que se conservan en la cartuja de Aula Dei. El público asistente pudo trasladarse por espacio de una hora al tiempo en que en Santa Fe profesaban los monjes cistercienses velando por el espíritu y también por la mejora de su monasterio.



miércoles, 28 de marzo de 2012

"Un monasterio al borde de la ruina"

A escasos kilómetros de Zaragoza se alza un impresionante monasterio cisterciense, el de Santa Fe, cuya iglesia puede desplomarse en cualquier momento. Una asociación intenta conseguir que se restaure, aunque hasta ahora sólo ha logrado buenas palabras.

Héctor Giménez, de la Asociación Monasterio de Santa Fe de Huerva, lo resume en una frase contundente: "La verdad es que la cosa está cruda, bastante cruda". En realidad, el monasterio de Santa Fe, entre Cuarte y Cadrete, pero en el término municipal de Zaragoza, no ha tenido quien lo defienda hasta el pasado año, cuando un grupo de vecinos decidió crear la asociación e intentar lo que entonces parecía imposible. Pero les animaba el ejemplo de muchas otras localidades aragonesas que, con tenacidad, esfuerzo e imaginación, han conseguido llamar la atención de las instituciones sobre algún monumento que merecía restauración. Y lo han salvado.

"Llevamos un año funcionando y en este tiempo hemos mantenido contactos tanto con el Ayuntamiento de Zaragoza como con la DGA -relata Héctor Giménez-. En el primero nos dijeron que tenían mucho interés en colaborar en la restauración, pero si la DGA se implicaba en el proyecto. Y en el Gobierno de Aragón nos dijeron que estaban dispuestos a emprender un proyecto de restauración, pero que el monumento es de propiedad particular y no invierten en edificios privados".

Y ese es el principal 'handicap' del monumento. Fundado en 1341, fue desamortizado en 1835 y sufrió la suerte de muchos otros de parecida biografía. Hoy, dentro del recinto del monasterio viven cinco familias (en verano alguna más) y resulta muy ilustrativa la situación que se da en la iglesia, que tiene dos propietarios. "Uno de ellos está muy interesado en que se haga algo ya -relata Héctor Giménez-, y creemos que incluso estaría dispuesto a donar su parte del edificio a condición de que se restaurara la iglesia. Pero en el otro no vemos la misma disposición".

El arquitecto Javier Ibargüen, especialista en restauración (ha dirigido la realizada en el monasterio de Rueda) participó hace unos días en unas jornadas organizadas para conmemorar el 30 aniversario de la declaración del monasterio como Monumento Nacional. A su juicio, lo primero de todo es resolver el problema de la propiedad. "La clave está ahí. La situación es compleja porque dentro del recinto monacal existe incluso alguna piscina. Pero hay que ser realistas y empezar por lo más importante, que también es lo más abarcable, la iglesia. Pero, si se empezará por ella, habría que hacerlo desde una actuación de conjunto, pensando ya en todo el monasterio. Habría que realizar un plan director".

La iglesia, lo más destacado

Construida en 1774 o 1778 por un discípulo de Ventura Rodríguez, robusta y monumental, la iglesia tiene tres naves. "El monasterio, en su conjunto, es de grandes dimensiones -relata Javier Ibargüen- pero no se trata de una restauración 'disparatada'. En la declaración de Bien de Interés Cultural se incluyen fundamentalmente la iglesia y la portería. Y la iglesia se podría restaurar por completo por 1,5 millones. Restaurar todo el conjunto ya es algo más complicado, pero las cosas se pueden hacer poco a poco: empezar por la iglesia y seguir luego con todo lo demás. No hay que perder de vista que se trata de una iglesia con un valor enorme. Se ha dicho de ella que es uno de los monumentos más soberbios del Barroco clasicista español de finales del siglo XVIII, y es verdad".

Pero lo cierto es que desde 1981, cuando el arquitecto Ángel Peropadre consolidó la torre para evitar que se viniera abajo, el abandono y el deterioro han seguido avanzando. Los vecinos no cejan en su empeño: "Lo único que podemos hacer es seguir trabajando para que se conozca más su situación", apunta Héctor Giménez.
Javier Ibargüen, que cree además que ha debido sobrevivir parte del monasterio medieval, concluye: "Alguien tendrá que coger el toro por los cuernos y hacer algo... o perderemos el monasterio para siempre". (Mariano García. Heraldo de Aragón, 2009)